Cuando PNG es el formato equivocado
PNG es un formato sin pérdida, creado para conservar cada píxel exactamente. Es perfecto para logotipos, diagramas y capturas con bordes nítidos y colores planos. Es una mala opción para fotografías: una foto guardada como PNG suele pesar entre cinco y diez veces más que la misma foto en JPG, sin ninguna diferencia que se pueda ver. Si un formulario dice que quiere un JPG, o una subida es demasiado grande, convertir un PNG fotográfico es la solución más rápida.
Cómo convertir
- Suelta tu PNG en esta página. Se lee en tu navegador y nunca se sube.
- La imagen se guarda de nuevo como JPG con un ajuste de calidad alto.
- Si además necesitas alcanzar un tamaño de archivo concreto, activa el requisito de tamaño y se elegirá la calidad para que quepa.
Transparencia: la única diferencia real
JPG no tiene transparencia. Si tu PNG tiene un fondo transparente, como un logotipo o un recorte, esas zonas tienen que convertirse en algún color. Aquí pasan a ser blancas, que es casi siempre lo que necesita un documento o un formulario. Si necesitas conservar la transparencia, quédate con PNG o pasa a WebP, que la admite y suele pesar menos. Mira convertir JPG a WebP.
Qué imágenes conviene y cuáles no convertir a JPG
| Imagen | ¿Convertir a JPG? | Por qué |
|---|---|---|
| Fotografía guardada como PNG | Sí | Gran ahorro, sin pérdida visible |
| Captura de una página web o una app | Normalmente sí | Sirve para compartir; el texto es algo menos nítido con poca calidad |
| Logotipo con fondo transparente | No | JPG rellenaría la transparencia con blanco |
| Dibujo lineal, diagramas, gráficos con mucho texto | Solo si importa el tamaño | JPG puede difuminar líneas finas; usa una calidad alta |
| Una imagen que editarás repetidamente | No | Cada guardado con pérdida descarta un poco más |
El ahorro depende de la imagen. Las fotografías son las que más ganan; los gráficos sencillos pueden no reducirse mucho e incluso crecer.
La calidad, en palabras sencillas
JPG descarta detalles finos que cuesta notar. Con un ajuste de calidad alto el resultado se ve idéntico a tamaño normal, y la diferencia solo aparece si te acercas mucho o lo editas a fondo. Para una foto que se va a ver o a subir, es un trato muy bueno. Para una copia maestra que quieres conservar, guarda también el PNG. La guía de JPG, PNG y WebP explica cuándo se justifica cada uno.