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100% privado — tus archivos nunca salen de tu dispositivo

Comprime tu imagen a un peso exacto

Elige un peso máximo y encontraremos la mayor calidad que aún encaje dentro de ese límite.

Privado por diseño

Cada transformación ocurre en tu navegador. No podríamos ver tus imágenes ni queriendo.

Cómo funciona comprimir a un tamaño exacto

La mayoría de los compresores de imágenes te dan un control deslizante de calidad y te dejan adivinar. Si un formulario dice «máximo 200 KB», arrastras el control, guardas, compruebas el tamaño, arrastras de nuevo y repites hasta que cabe. Esta herramienta trabaja al revés, a partir del límite. Indicas el tamaño que necesitas y busca la calidad más alta que sigue cabiendo, de modo que conservas de la imagen todo lo que permite el límite.

Si incluso la calidad útil más baja sigue siendo demasiado grande, la imagen se reduce un paso y la búsqueda se repite. Si un objetivo es realmente inalcanzable, recibes el resultado más pequeño que la herramienta pudo producir, claramente señalado, en lugar de un fallo silencioso.

Una forma sencilla de elegir un objetivo

Adónde va la imagenUn objetivo razonable
Portales oficiales y de exámenes (firmas, fotos pequeñas)20–50 KB, o lo que indique el aviso
Solicitudes de empleo y formularios de admisión100 KB
Fotos de marketplaces y de producto200 KB
Imágenes de cabecera de un sitio web300–500 KB
Correo, reclamaciones, tickets1 MB

Las páginas de cada tamaño explican qué cabe y quién lo pide: 20 KB, 50 KB, 100 KB, 200 KB, 500 KB y 1 MB.

Qué le hace la compresión a una imagen

JPEG y WebP son formatos con pérdida. Descartan detalles finos que el ojo apenas nota y conservan los bordes y el brillo general, y por eso una foto bien comprimida se ve casi idéntica con una fracción del tamaño. Dos palancas deciden el tamaño: la calidad (cuánto detalle se descarta) y las dimensiones (cuántos píxeles hay). Las dimensiones suelen importar más: reducir a la mitad el ancho y el alto elimina el 75 % de los píxeles. Por eso la herramienta baja primero la calidad y reduce las dimensiones solo cuando la calidad por sí sola no alcanza el límite.

Buenos hábitos

  • Comprime desde el original, no desde una copia que ya se comprimió. Cada guardado con pérdida pierde más.
  • Recorta primero si no necesitas todo el encuadre. Con menos píxeles hay más presupuesto por píxel.
  • Usa JPG para las fotos. Una fotografía guardada como PNG pesa varias veces más sin ningún beneficio visible. Conviértela primero.
  • Mira el resultado al 100 %. Las caras, el texto y las líneas finas son lo primero en mostrar daños.
  • Configura los demás requisitos a la vez. Si también necesitas dimensiones exactas o un formato distinto, actívalos y todo se aplica en una sola pasada.

Privacidad

La compresión se hace en tu navegador. Tus imágenes se leen en tu dispositivo, se procesan allí y se ofrecen para descargar sin subirse, lo que hace que la herramienta sea segura para documentos de identidad, firmas y fotos personales. Al recodificar también se eliminan los metadatos de la cámara y la ubicación. Para una explicación más a fondo de qué hace pesadas a las imágenes, consulta la guía sobre reducir el tamaño de una imagen sin perder calidad.